
Un caballero de 65 años va a visitar a su vástago de menor edad residente en Ámsterdam, instruyéndose gracias a una beca de aprendizaje y movilidad en el extranjero conocida como Erasmus.Por despiste se adentra en el barrio rojo. Entonces una meretriz se aproxima a su posición con intención de interactuar verbalmente…
- ¿Qué, te animas?
+ No cariño, yo… no puedo…
- Venga hombre, vamos…
+ Bueno, vale me has convencido con tu elaborada prosa.
Entonces el hombre de 65 años accede a copular y cubre a la ramera no 1, si no 3 veces con sendas poluciones abundantes.
Al finalizar el acto de fornicación, la prostituta vierte una cuestión cargada de retórica…
- “¿No ves cómo podías?”
A lo que el caballero de 65 años contesta…
+ No, no, follar sí puedo, ¡lo que no puedo es pagar!

