Lo que no sabían es que se habían condenado a si mismos a acompañarla cuando fuera de compras.
Lo que no sabían es que se habían condenado a si mismos a acompañarla cuando fuera de compras.
LOL.
Y dios creo a la mujer…
A fregar!
Machismo bíblico, una vez más.
Ahora todo tiene sentido!!!